Bocchi Toparu Fey!
Miembro maestro
Ya pasadas las elecciones y con los resultados ya oficializados, hagamos un análisis con la cabeza fría de por qué el que parecía ser el caballo ganador de la izquierda peruana, Roberto Sánchez con el partido JP, no pudo repetir el plato de su antecesor Pedro Castillo, pese a ser aparentemente más inteligente y preparado políticamente que este y de manejar un partido que desde sus inicios se ha vendido como izquierda moderna y antifujimorista como Juntos por el Perú. Parecían tenerlo todo para darle su cuarta derrota al fujimorismo pero todo se les fue entre los dedos de las manos y recibiendo una dura derrota contra su peor enemiga y que encima quisieron revertir con acusaciones sin sustento de fraude.
Consultando distintas fuentes de varias tendencias, pude sacar estas conclusiones puntuales
La derrota del candidato izquierdista Roberto Sánchez frente a Keiko Fujimori en la segunda vuelta se debió principalmente a la pérdida de votos en sus bastiones tradicionales del sur, su ambigua cercanía a figuras extremistas y una moderación que alejó a su base más radical.
Pérdida de votos en regiones andinas: Sánchez obtuvo menos votos en términos absolutos en provincias clave del sur (como Cusco y Puno) y ciudades de la sierra norte en comparación con las cifras previas de su antecesor.
Ambigüedad ideológica y alianzas: Su ideario en segunda vuelta era una mazamorra ideológica. Su asociación o falta de deslinde claro con figuras radicales de ultraizquierda como Antauro Humala, Guillermo Bermejo o gente ligada al Movadef espantó al electorado moderado y de centro. Eso le costó el apoyo de figuras como Jorge Nieto, cuyos votantes quedaron huérfanos en el balotaje y muchos fueron para Keiko o en abstención.
Estrategia de falsa moderación: Al intentar captar votos del centro, dio la impresión de someterse a otros candidatos derrotados (como en sus conferencias de prensa junto a Alfonso Lopez Chau, Ricardo Belmont y George Forsyth), lo que frustró y desmovilizó a su núcleo duro de votantes. Estando en un punto intermedio donde no deslindaba de Antauro pero decía abrazar un nuevo plan de gobierno más liberal casi copiando la estrategia de la hoja de ruta de Ollanta Humala en 2011, no le funcionó y ocasionó hasta peleas internas entre la gente mas radical peleándose con Pedro Francke, otro reciclado del castillismo.
Desgaste del Antifujimorismo: Al apoyar a Pedro Castillo en 2021 el viejo antifujimorismo quedó manchado por haber sido responsable de que un tipo con nula preparación entrara acompañado de una banda de radicales y delincuentes, haciendo un gobierno desastroso que terminó en aquel infausto 7 de diciembre de 2022. Esto a ojos de la gente moderada los hizo pensarselo dos veces antes de darle su voto a otro radical como Sanchez solo para evitar que Keiko ganase.
Pero también creo yo influyó que la nueva generación de votantes jovenes en su mayoría no tienen el mismo odio visceral a Fujimori como los más viejos y temen más quedarse sin empleo o sin oportunidades en un eventual gobierno comunista con Sanchez, que a los cucos y demonios que la misma izquierda que puso a Castillo en palacio ha venido pintando sobre Keiko desde hace años. Capaz pensaron "de la izquierda tenemos pruebas, de Keiko dudas, démosle su oportunidad" y eso bastó para inclinar un poco la balanza a favor del fujimorismo.
Dejo las fuentes de donde saqué estas conclusiones, ¿Qué otras razones más ven ustedes?
Hagamos un debate alturado e interesante. He dicho.
¿Por qué perdió Roberto Sánchez? | EL MONTONERO
El Día de San Pedro y San Pablo, la ONPE publicó los resultados al 100 % de las actas contabilizadas de la segunda vuelta presidencial