En agosto de 1980, con la sombra de Hiroshima en sus espaldas, una peruana radicada en Japón cruzó todo el océano Pacífico para regresar a la tierra que la vio nacer. Marcada por la brutalidad de la bomba nuclear, Esperanza Olayo de Matsuraki pisaba de nuevo suelo peruano.
Su llegada, ese 16...