Porque quiso convertirse en dictador del Perú y beneficiar a la gran Colombia a costa de nuestra tierra, no importándole que Lima era la capital de este lado del mundo cuando estaba la corona española. San Martín le mostró un poco más de respeto a lo que era Perú. Además de que hoy al escuchar la palabra "bolivariano" a la gente le da asquete al relacionarla con Evo de Bolivia, Maduro y Chávez de Venezuela (países que de por sí no soy muy queridos por la gente de aquí) ya que siempre la repiten en sus discursos.
Es de esos casos en los que para un sector o país, un personaje histórico es un héroe, y en otros un enemigo y persona no grata, como Napoleón Bonaparte que para los franceses es como su Alejandro Magno y para los Ingleses y españoles como un anticristo.