rickycardo1
Miembro de plata
Santo marrano las cerro y las dejo en la calle literalmente, no sabenn otro oficio.
peru21.pe
Las trabajadoras sexuales volvieron a alzar la voz este miércoles 21 de enero en un plantón frente al Poder Judicial, en el Cercado de Lima, donde se evaluará la acción de amparo presentada tras el cierre del prostíbulo ‘Las Cucardas’, ocurrido en 2024 durante la gestión del entonces alcalde de Lima, Rafael López Aliaga.
En paralelo, el colectivo convocó a un plantón frente a la sede judicial, ubicada en la intersección de las avenidas Abancay y Nicolás de Piérola, para exigir que se restituyan sus derechos.
La audiencia judicial se inició a las 9:30 a.m. y ha sido calificada por las trabajadoras como un momento decisivo, al producirse casi dos años después de una clausura que consideran irregular.
Según la documentación presentada en el proceso, el establecimiento contaba con licencia de funcionamiento vigente y con un certificado de seguridad de edificaciones válido hasta el año 2026, requisitos exigidos por la normativa municipal.
Ángela Villón, activista y representante del colectivo de trabajadoras sexuales, explicó que la demanda de amparo no solo busca la reapertura del local, sino también el reconocimiento de derechos fundamentales que, aseguran, fueron vulnerados con la clausura. Entre ellos, mencionó el derecho al trabajo, a la dignidad, a la igualdad ante la ley y a una vida libre de violencia.
Villón señaló que, antes del cierre, ‘Las Cucardas’ operaba bajo condiciones que brindaban mayor seguridad a quienes ejercían el trabajo sexual. Indicó que el establecimiento ofrecía servicios de limpieza, seguridad privada y controles de salud periódicos, como exámenes médicos mensuales, pruebas trimestrales para infecciones de transmisión sexual (ITS) y evaluaciones anuales de hepatitis.
Tras la clausura, muchas de las trabajadoras se vieron obligadas a ejercer su actividad en la vía pública o en espacios informales, lo que —según el colectivo— incrementó los riesgos a los que están expuestas. Advirtieron que esta situación las ha dejado más vulnerables frente a la violencia, la explotación y el accionar de organizaciones criminales, entre ellas el Tren de Aragua y sus facciones.
El cierre de ‘Las Cucardas’ generó cuestionamientos desde su anuncio, debido a que la municipalidad procedió pese a la vigencia de los permisos correspondientes. El club nocturno, fundado por la familia Shimabukuro y actualmente dirigido por Evelyn Sotomayor, había invertido cerca de un millón de soles en remodelaciones posteriores a la pandemia para adecuarse a las exigencias sanitarias y de seguridad.
Trabajadoras sexuales protestan ante el Poder Judicial por cierre de ‘Las Cucardas’
El colectivo realiza un plantón frente a la entidad mientras un juzgado constitucional evalúa la acción de amparo contra la clausura del conocido night club.
Las trabajadoras sexuales volvieron a alzar la voz este miércoles 21 de enero en un plantón frente al Poder Judicial, en el Cercado de Lima, donde se evaluará la acción de amparo presentada tras el cierre del prostíbulo ‘Las Cucardas’, ocurrido en 2024 durante la gestión del entonces alcalde de Lima, Rafael López Aliaga.
En paralelo, el colectivo convocó a un plantón frente a la sede judicial, ubicada en la intersección de las avenidas Abancay y Nicolás de Piérola, para exigir que se restituyan sus derechos.
La audiencia judicial se inició a las 9:30 a.m. y ha sido calificada por las trabajadoras como un momento decisivo, al producirse casi dos años después de una clausura que consideran irregular.
Según la documentación presentada en el proceso, el establecimiento contaba con licencia de funcionamiento vigente y con un certificado de seguridad de edificaciones válido hasta el año 2026, requisitos exigidos por la normativa municipal.
Ángela Villón, activista y representante del colectivo de trabajadoras sexuales, explicó que la demanda de amparo no solo busca la reapertura del local, sino también el reconocimiento de derechos fundamentales que, aseguran, fueron vulnerados con la clausura. Entre ellos, mencionó el derecho al trabajo, a la dignidad, a la igualdad ante la ley y a una vida libre de violencia.
Villón señaló que, antes del cierre, ‘Las Cucardas’ operaba bajo condiciones que brindaban mayor seguridad a quienes ejercían el trabajo sexual. Indicó que el establecimiento ofrecía servicios de limpieza, seguridad privada y controles de salud periódicos, como exámenes médicos mensuales, pruebas trimestrales para infecciones de transmisión sexual (ITS) y evaluaciones anuales de hepatitis.
Tras la clausura, muchas de las trabajadoras se vieron obligadas a ejercer su actividad en la vía pública o en espacios informales, lo que —según el colectivo— incrementó los riesgos a los que están expuestas. Advirtieron que esta situación las ha dejado más vulnerables frente a la violencia, la explotación y el accionar de organizaciones criminales, entre ellas el Tren de Aragua y sus facciones.
El cierre de ‘Las Cucardas’ generó cuestionamientos desde su anuncio, debido a que la municipalidad procedió pese a la vigencia de los permisos correspondientes. El club nocturno, fundado por la familia Shimabukuro y actualmente dirigido por Evelyn Sotomayor, había invertido cerca de un millón de soles en remodelaciones posteriores a la pandemia para adecuarse a las exigencias sanitarias y de seguridad.


Como se quedaba feliz, me lo premiaba con una buen chupada de pinga y bolas. 
