Terremoto de 1970: la tragedia en el Perú que también enlutó a un país europeo

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Perú
5 May 2020
La más grande catástrofe en la historia del montañismo checo ocurrió en esa fecha infausta para nuestro país. Quince escaladores nacidos en la entonces Checoslovaquia murieron al pie del Huascarán cuando se produjo el sismo que desató el alud en la Cordillera Blanca y sus cuerpos jamás se hallaron.


Los montañistas checoslovacos arribaron al Perú un mes antes del terremoto. Su intención era coronar el Huascarán y el Huandoy. (Foto: cortesía embajada de la República Checa)


Medio siglo se cumple hoy de uno de los desastres naturales más dramáticos y letales de nuestra historia: el terremoto del 31 de mayo de 1970 que causó la muerte de unas 75.000 personas. Fue un domingo, igual que hoy, cuando la tierra tembló a las 3:23 p.m. y provocó el desprendimiento de un glaciar en el pico norte del Huascarán que causó un alud mortal en el Callejón de Huaylas.

Acaso no haya otro país que sintió más de cerca nuestra tragedia que Checoslovaquia, aquella nación centroeuropea que desde 1993 se dividió en República Checa y Eslovaquia. Quince escaladores de esa nacionalidad perdieron la vida también ese día al pie de nuestro nevado, una de las tantas historias infaustas -aunque muy poco conocida- que dejó el aluvión.

Aquella expedición estuvo signada por los malos augurios y la desgracia desde mucho antes de empezar. Sus integrantes, de distintas profesiones pero apasionados todos de la montaña y con escaladas previas en Europa y Asia, no tenían inicialmente en el radar a nuestra Cordillera Blanca. El pico McKinley (hoy rebautizado Denali) en Alaska -y el más alto de América del Norte- era el objetivo.

Surgieron problemas políticos, en esa época Checoslovaquia pertenecía a la órbita comunista y el viaje era a Estados Unidos, entonces no se dio el permiso a los escaladores. Fue ahí que recibieron la invitación del Club Andino Peruano (CAP), hubo cambio de planes a última hora y se pusieron a estudiar las montañas de aquí”, relata a El Comercio Jana Dusková, cónsul de la República Checa en el Perú.


El diario “La Prensa”, en su edición del 29 de abril de 1970, hizo eco del arribo de los visitantes: “El CAP recibe hoy la expedición de alpinistas checos que escalará las cumbres del Huascarán y Huandoy, trazando una nueva ruta por las laderas sur de ambos picachos”.

Ya en el Callejón de Huaylas, una semana antes del terremoto ocurrió la primera fatalidad. Iván Bortel, quizá el más experimentado del grupo, pierde la vida tras resbalar en una piedra y caer desde una gran altura. “Ni siquiera estaban escalando, era solo un paseo de reconocimiento por una montaña boscosa, aquello fue un gran golpe para el resto, pero decidieron seguir”, nos cuenta Dusková.


El ataúd de Iván Bortel es llevado por las calles de Yungay. (Foto: cortesía embajada de la República Checa)


En los días siguientes cambian la ruta y deciden acometer el Huascarán antes que el Huandoy, lo que los lleva a establecer su campamento base en las lagunas de Llanganuco, donde los sorprende el alud de roca y nieve aquel aciago 31 de mayo.

Búsqueda infructuosa
En su edición del 8 de junio, El Comercio publicó una nota titulada “No ubican a montañistas extranjeros”, señalando que “continúa incierto el destino de 14 alpinistas checoslovacos, que según versiones extraoficiales se habrían refugiado en una cueva del Huandoy, al producirse el sismo”. Tres días más tarde, este Diario dio cuenta de que una expedición más pequeña de escaladores japoneses “se salvó y se encuentra ya en Huaraz”, pero que no había rastro de los europeos.




El campamento base de la expedición en Llanganuco, apenas días antes de que la avalancha sepultara todo. (Foto: cortesía embajada de la República Checa)


Nunca se encontraron los cuerpos de los montañistas checoslovacos. “Donde estuvo el campamento base, según los testimonios que recogimos en Yungay, se construyó un memorial con la bandera checa y se plantó una cruz con sus nombres, allí llegaron en 1972 las viudas de los escaladores para un homenaje en su memoria”, nos dice Dusková.

La mala estrella parece seguir persiguiéndolos después de tanto tiempo. Este año la Embajada de la República Checa en nuestro país tenía planeado realizar recitales de música, colocación de placas conmemorativas y una exposición fotográfica, justamente con las fotos de montaña de Vílem Heckel (uno de los fallecidos), pero la pandemia del COVID-19 ha obligado a postergar todo.

El mismo Heckel tenía la idea de exponer aquí sus fotos hace 50 años luego de la expedición, pero ocurrió la tragedia. Ahora nosotros teníamos el sueño de hacerlo realidad, pero tampoco podemos. Es increíble, la mala suerte continúa”, lamenta la cónsul checa, que espera que en el último trimestre de este año o en el 2021 se materialice.



Las viudas de los montañistas checoslovacos durante su visita al Perú. (Foto: cortesía embajada de la República Checa)


Siempre en su memoria

Desde 1971, la catástrofe se conmemora anualmente en la República Checa a través de una carrera de esquí de fondo de 50 km llamada Memorial Expedición Perú.

Asimismo, en el 2009 los familiares, amigos y voluntarios levantaron en la localidad checa de Bedrichov (región de Liberec) el Monumento de la Expedición del Perú 1970, formado de piedras de los Montes de Jizera, donde los alpinistas que perdieron la vida en nuestro país solían entrenar.

El año pasado, en una entrevista a Radio Praga Internacional, el escalador checo Radoslav Groh contó que con otros dos amigos había coronado el nevado Huandoy por una nueva ruta que denominaron Boys 1970, en recuerdo de esos compatriotas a los que el sismo les segó la vida.

Y con motivo del aniversario 50 de este trágico hecho, la Casa de la Moneda de la ciudad de Jablonec ha acuñado en este 2020 una medalla de plata conmemorativa en cuyo dorso aparece la silueta del Huascarán y los nombres de los 15 expedicionarios.

En nuestro país no se olvida, es una catástrofe que une mucho a checos y peruanos, para ustedes es una tragedia nacional y para nosotros continúa siendo la mayor tragedia en la historia de la escalada en mi país, murió la expedición completa, partieron los mejores escaladores checos de ese momento y no volvió ninguno, es por ello que se sigue recordando mucho hoy en la República Checa”, concluye Jana Dusková.



Jana Dusková, cónsul de la República Checa en el Perú, afirma que su país no olvida la tragedia.


 

Luriar

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24 Abr 2020
Checoslovaquia ni el Perú olvidan semejante tragedia.
Las tantas vidas que se han perdido por ese Alud...

La marca en el Huascaran que dejó el Alud aún se ve. =/
 

LauRa!

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4 May 2020
Y las impresionantes vistas que dejó, como si la imagen del desastre se mantuviera congelada para el obligatorio recuerdo. El panorama es muy triste.
 

T Mil

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25 Abr 2020
Esos checos sí que tenían mala estrella, mira que cambiar los planes y justo los agarra el terremotazo. Sus cuerpos deben estar bien conservados debajo de todo ese nevado.:mmm:
PD.- Qué guapa la Consul.:quien:
 

RenderReactor

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14 May 2020
habré visitado 3 veces en mi vida el lugar donde ocurrió tremenda tragedia, en una de ellas un pequeño niño nos contaba como habia sido el sismo y luego el colosal desprendimiento de un gigante fragmento de hielo desde el huascaran hacia los poblados agravado aun mas por las lagunas que estan cerca... imaginarlo fue petrificante
 
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