Con eso aparentemente López Aliaga se despide de la posibilidad de ser presidente el 2026 porque recibirá el pasivo del gobierno de Keiko.
Aunque a López Aliaga se le conoce un historial extenso de traición, laboral, familiar, y político. Sus familiares, socios empresariales, amigos, terminaron demandándole o demandados por el, y políticamente se quedó con el partido de Castañeda.