Ese resentido social habla porque no se puede presentar dignamente a tener un diálogo con la Presidente Fujimori. Sarratea era un sótano dentro de una alcantarilla donde todo era secreto. La gente entraba entre la sombras, con capucha y lentes oscuros como si estuviera entrando a un tugurio de travestis.
La Oficina de la Presidencia es un espacio público, donde nadie se tiene que esconder ni aparecerse fuera del horario normal, a altas horas de la noche, como sucedía en Sarratea, que mas parecía un basurero visitado por ratas.