Jorge Nieto solicitó la liberación de Pedro Castillo y le atribuyó un peso simbólico que, según dijo, trasciende su figura política.
Jorge Nieto volvió a generar polémica al defender la liberación de Pedro Castillo y atribuirle un peso simbólico que, según dijo, trasciende su figura política. Sus declaraciones reabrieron el debate sobre el exmandatario y el discurso de reconciliación entre izquierda y derecha en medio de la crisis política.
¿Qué dijo Jorge Nieto sobre Pedro Castillo?
Jorge Nieto se colocó en el centro de la controversia tras pronunciarse a favor de Pedro Castillo y sugerir que su liberación podría ayudar a “acortar las divisiones” en el país. En diálogo con la periodista Milagros Leiva, el exministro le dio un valor especial a la imagen del expresidente y sostuvo que “no todos tienen el valor simbólico que tiene ese ‘sombrerito’”.
La frase llamó la atención por el tono con que Nieto describió al exmandatario. En lugar de enfocarse en el trasfondo judicial y político del caso, insistió en la carga simbólica que, a su juicio, conserva Castillo dentro de un sector de la población. Con eso, reavivó una discusión que sigue generando posiciones opuestas en el Perú.
Además, Nieto planteó que la salida de Castillo podría abrir un espacio para la despolarización. Sin embargo, su postura provocó rechazo entre quienes consideran que no corresponde suavizar el peso de un intento de quiebre constitucional. En ese contexto, sus palabras volvieron a colocar sobre la mesa el debate entre reconciliación e impunidad.
¿Por qué Pedro Castillo sigue dividiendo al país?
Pedro Castillo continúa en el centro del debate nacional por el proceso judicial que enfrenta tras el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre. Para sus críticos, cualquier gesto de respaldo político equivale a minimizar una ruptura grave del orden constitucional. Para sus defensores, en cambio, el caso también refleja una crisis política más amplia que todavía no encuentra salida.
En ese escenario, las palabras de Jorge Nieto no pasaron inadvertidas. Su referencia al ‘sombrerito’ de Castillo buscó subrayar un valor identitario y simbólico, pero también abrió espacio para cuestionamientos sobre el uso político de esa imagen. En la práctica, el comentario terminó reforzando la polarización que el propio Nieto dice querer reducir.A esto se suma que el exmandatario sigue siendo una figura capaz de dividir opiniones de manera inmediata. Su nombre activa lecturas opuestas sobre representación, legitimidad y ruptura institucional. Por eso cada declaración en torno a su situación judicial suele instalarse rápidamente en el centro de la agenda pública.