Este podría figurar en el rubro del deporte, pero como hubo gente de la tv implicada, ahí les va:
Hace unos 15 años se realizó en el estadio nacional un evento de "los amigos de drogo armado maladroga" (supuestamente los campeones del mundial de México y los subcampeones de Italia) contra las glorias del fútbol peruano; uno de los organizadores era el ex delantero peruano brasilero Narizinho, que jugó con la blaquirroja y el Sporting Criscat.... La cosa es que los organizadores calcularon mal los costos y pusieron unos precios exagerados para las entradas, y para el día del partido, si es que había cinco mil personas pagantes y tres mil por entradas de cortesía era mucho... Es más, desesperados y perjudicando a los pelotudos que pagaron precio completo, pusieron las entradas a dos entraban por el precio de una, pero a lo más, fueron doscientos Monses más....
Pero lo peor estaba en el equipo de los amigos del drogo, salvó un arquero y un par de jugadores que no estuvieron ni como suplentes como mundialistas, porque no alcanzo para pagar pasaje y estadia de otros invitados, así que no había como juntar once jugadores en cancha y siquiera seis suplentes; Narizinho, al borde de la desesperación empezó a llamar a todos sus amigos y conocidos ex jugadores extranjeros radicados en Lima, y ni por esas juntaban un equipo de doce, porque obviamente a nadie le gusta que le pasen la voz a última hora, y lo consideraron una falta de respeto, además de que probablemente no les iban a pagar.
Y en esas, se apareció en el lugar de concentración de los amigos del drogo, con su maletín, su buzo, sus chimpunes y canilleras, el marido, machucante, gigolo barato Tristán Juárez, que vivía a una popular conductora de tv fujimorista, la popular señorita Maura... Decía que se había enterado de que les faltaban jugadores y que se ofrecía a jugar porque su sueño de pibe era jugar con el drogo; pero Narizinho y los organizadores, pese a lo desesperados que estaban, no atracaron, porque meter a cualquier pelotudo a la cancha, y que ni siquiera era futbolista, tampoco era aceptable; el gigoló molesto, llamo a la señorita Maura y está habló con Narizinho y hasta plata le ofreció, pero ni por esas atracaron ...
Al final, al borde del partido, completaron un equipo y el pelotudo del gigoló termino viendo el partido desde la tribuna, junto con los cuatro gatos que fueron...