National Geographic la acaba de presentar como el descubrimiento de una "ciudad perdida" más grande que Macchu Picchu y eso es bueno para la promoción turística pero en realidad el sitio estaba siendo investigado y excavado desde hace décadas desde los años 90s. del siglo pasado y declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2010 pero desde 2019 con las excavaciones y consolidación del arqueólogo Emerson Pereyra es que el sitio alcanza toda su espectacularidad.
Otra presición es que mientras que la ciudad se ha presentado como una "ciudad inca" y que de hecho muestra la presencia inca en sus estructuras, el trazado y organización es indudablemente preinca dadas las estructuras circulares y organización nuclear y que se puede identificar con aquel "peñol" que mencionan las crónicas en la que los canas ny canchis trataron de resistir los ejércitos conquistadores de Pachacutec Inca Yupanqui y, después, sería el "Ancocahua" de las relaciones en la que la mencionan como un bastión de resistencia frente a la invasión española y fue reconocido por ellos como "María Fortaleza".
La promoción y mayores estudios sobre el sitio podría constituir un nuevo y potente atractivo turístico de la región de Espinar en el Cusco.