SE CUMPLE UN AÑO DEL CRIMEN
Una tierna bebé intenta reconocerse frente al espejo y sonríe cuando mira a su padre. Es Andrea Vidal Gómez, quien aparece en un video publicado por su familia en Facebook el año pasado.
En solo tres días se cumplirá un año desde que murió acribillada por dos sicarios que dispararon 62 veces contra el taxi en el que viajaba. Fueron seis los balazos que acabaron con su vida.
Le dispararon en el mismo barrio donde Enrique, su padre, la crió junto a su esposa Pilar, la estricta pero protectora madre de Andrea. Solo a tres cuadras de su casa.
Las fotografías y videos revisados por Perú21 dejan ver a una familia sencilla de clase media que buscaba lo mejor para su primera hija, quien creció muy rápido.
Según SUNEDU, se matriculó en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega en abril del 2013, donde estudió Derecho. Fue ahí donde empezó a transformar su vida.
Este diario conversó con dos personas que estudiaron con ella en esa época. Contaron que cuando Andrea empezó a juntarse con chicas populares de su facultad, cambió para siempre.
Dijeron que dejó de asistir a muchas clases, pero igual lograba pasar los cursos.
Los compañeros de Andrea atribuían esa “suerte” a que esas chicas guapas de la facultad eran hijas de altos funcionarios de la universidad.
Al poco tiempo de graduarse, en mayo del 2018, Andrea ingresó a la empresa A2 Constructores.
Fue su primer trabajo formal. Era la nueva asistente legal de una compañía que tenía días de haber sido fundada, porque A2 Constructores nació el 10 de mayo del 2017.
El jefe de Andrea era Marlon Ninahuanca Pariona, quien en el 2018 tenía 29 años de edad y, según sus propias palabras, trabajaba directamente con Andrea.
Marlon Ninahuanca no es un desconocido para esta serie periodística. En los anteriores capítulos demostramos que es un hombre cercano a la familia Luna, dueños del partido Podemos Perú, cuyo líder José Luna Gálvez anunció su candidatura presidencial hace pocas semanas.
Ninahuanca, el exjefe de Andrea Vidal, es hoy militante de Podemos Perú, pero su relación con los Luna se remonta por lo menos a hace 7 años, cuando Ninahuanca se asoció con Luis Felipe Luna Morales, el hijo del congresista y candidato presidencial.
Es por esas fechas cuando una joven y guapa mujer aparece en esta historia. Ella, según un parte policial hasta hoy desconocido, agredió a Andrea Vidal en una noche de copas al sur de Lima.
Esa joven y guapa mujer es hoy la esposa de Luis Felipe Luna Morales y no quiere hablar con Perú21. Mucho menos de Andrea Vidal.
Llama la atención que durante el primer año trabajando en la empresa de Ninahuanca, Andrea viajó fuera del país durante 50 días.
En el mes que fue contratada, mayo del 2018, estuvo 15 días en el extranjero, según su registro migratorio. Eran viajes largos: 17 días en agosto de ese mismo año o 18 días en mayo de 2019 a México.
Estos datos son relevantes porque se sospecha que Andrea nunca trabajó realmente en la empresa de Ninahuanca. Esta información la dio una exgerente de la empresa, quien además dijo, a través de su abogado, que Andrea fue enamorada de Ninahuanca.
El dueño de la constructora ha dicho, en una carta notarial, que Andrea sí trabajó en su empresa y mandó esta foto como prueba. En ella se ve a la exgerente junto a Andrea Vidal. Sobre la supuesta relación sentimental, no dijo nada.
De alguna extraña forma que la justicia aún investiga, Ninahuanca terminó quedándose con el terreno y, por esa razón, la familia lo denunció por falsificación de documentos y estafa agravada.
Pero no lo acusaron solo a él. También denunciaron a su socio e íntimo amigo Luis Felipe Luna Morales, el hijo del candidato presidencial. Esto porque el 3 de enero de 2020 Marlon Ninahuanca le vendió a Luis Felipe Luna la casa de San Miguel por 105 mil soles.
A ese círculo de negocios y amistad se sumó una atractiva mujer a la que Luis Felipe ya seguía en redes sociales desde fines del 2019. Su nombre es Leonor Nicole Armes Tovar, pero prefiere que la llamen simplemente Lía.
Hoy, Lía tiene 26 años y, tal como se muestra en redes, es una joven que conoce el mundo. Así lo confirman sus registros migratorios y las decenas de imágenes donde aparece rodeada de lujos.
Sin embargo, su vida no siempre fue de excesos. Lía, al igual que Andrea, creció en medio de una familia humilde y trabajadora en el barrio de Breña. Quienes la conocieron en su adolescencia la califican como una “chica aspiracional”.
Los años siguientes demostraron que ella y su vida cambiaron radicalmente. Lía se volvió casi otra persona. De un momento a otro su vida se llenó de viajes por el mundo, bolsos costosos, carros y ropa de lujo que, según una fuente, aquella joven de Breña no podría costear.
Para el 2019 Lía ya conocía a Luis Felipe Luna Morales. Según registros migratorios, ambos salieron del Perú el 29 de diciembre de ese año y regresaron el 2 de enero del 2020.
Tan solo al día siguiente, el 3 de enero, Marlon Ninahuanca le vendió a Luis Felipe Luna Morales la casa de la familia de San Miguel.
Las fechas, contratos y viajes indican que la vida les sonreía a los cuatro personajes de esta historia.
Lía y Luna construían, día a día, su alianza personal. Mientras Ninahuanca y Andrea pasaban mucho tiempo juntos. De hecho, salieron del país el 29 de enero del 2020 y regresaron cinco días después, el domingo 2 de febrero.
Veintiún días después, en una discoteca de moda al sur de Lima, en una madrugada de baile y alcohol, Lía y Andrea protagonizaron una violenta escena, hasta hoy desconocida.
El local era un lugar que Lía conocía muy bien; en un video publicado en mayo del 2018 se la ve bailando y disfrutando de una noche más de verano y juerga.
La madrugada de la agresión el ambiente era idéntico. Las luces de colores apuntaban a jóvenes ebrios y los últimos rezagos de música aún se filtraban a la calle por la puerta.
Ya casi por amanecer, según el parte policial, el ataque contra Andrea ocurrió.
Eran las 5 de la madrugada del 23 de febrero del 2020 cuando Andrea Vidal salió por esa puerta junto al dueño de la discoteca y buscó a gritos a un patrullero de serenazgo. Decía que una mujer la había golpeado en la cabeza con una botella de vidrio.
Una patrulla intervino a las 6:30 am; Andrea estaba histérica y acusó de agresión a Leonor Armes Tovar —mejor conocida como Lía—, quien aún estaba adentro de la discoteca.
La declaración de Andrea ante la policía asegura que todo se desencadenó tras un incidente menor que escaló hasta el golpe que la dejó aturdida y pidiendo apoyo.
“Solicita la presente intervención una persona quien se identificó como ‘Román’, el que refirió ser administrador de la mencionada discoteca, quien en este acto se encontraba acompañado de una fémina Andrea Jazmín Vidal Gómez. Él refiere que al interior de su discoteca, la fémina había sido agredida físicamente con un objeto contundente (botella) y que la causante estaría en el interior de la discoteca, retenida por personal de seguridad”, dice el parte policial revisado por este diario.
La policía entró a la discoteca y verificó que, efectivamente, Lía se encontraba retenida por los VIPs de Be Punta Hermosa. Al ser consultada nuevamente, Andrea señaló a Lía.
Andrea pedía que la detengan, aseguró a Perú21 la policía. Fueron llevadas ambas a la comisaría, hasta pasado el mediodía.
La policía también dijo que las dos mujeres habían bebido y que, cuando los efectivos le preguntaron a Lía la razón por la que golpeó a Andrea, ella solo guardó silencio. No habló durante todo el interrogatorio.
Sin embargo, documentos y registros en redes sociales muestran que ambas, por un tiempo, llevaron estilos de vida muy parecidos.
Lía intensificó sus viajes sobre todo a Estados Unidos y se paseaba por lugares lujosos. Andrea, por su parte, también viajaba; aquí la vemos en una fotografía junto a una amiga en Inglaterra.
A las dos mujeres las unía la estrecha amistad entre Luis Felipe Luna Morales y Marlon Ninahuanca. Ambos, a diferencia de ellas, nunca tuvieron una riña; por el contrario, siguieron haciendo negocios y enfrentando denuncias juntos.
Como la denuncia por violación presentada contra los dos el 21 de mayo del 2020. La denuncia fue archivada y los negocios continuaron.
En marzo del 2021, Luis Felipe Luna Morales le vendió la casa de San Miguel a Ninahuanca. Lo hizo por 170 mil soles. El sospechoso hecho es investigado por la Fiscalía, luego que la familia denunciara a ambos.
Para esa fecha Andrea ya no trabajaba con Ninahuanca y todo indica que se alejó de los dos. Sin embargo, Lía se quedó muy cerca.
En 2022 Lía se comprometió con Luna Norales, de quien quedó embarazada. Se mudaron juntos a esta casa de Pueblo Libre, vivienda que en su momento fue incautada por la justicia, pero que ahora los Luna pueden usar.
Por su parte, en octubre del 2023 Andrea ingresó a trabajar al Congreso de la República. Mientras tanto, Lía hacía vida familiar y seguía viajando: el 8 de julio del 2024 salió del país rumbo a Estados Unidos.
Diez días después, el 18 de julio, Andrea Vidal, quien era entonces trabajadora del Congreso, también viajó a Estados Unidos.
Por una coincidencia de la vida, Andrea y Lía regresaron al Perú el mismo día: el 21 de julio del 2024. Fue una última coincidencia, porque en los siguientes días el destino de ambas mujeres se separó.
El 28 de noviembre del 2024, Lía y Luis Felipe Luna Morales se casaron en la Municipalidad de Pueblo Libre; así lo demuestra el edicto matrimonial al que accedió este diario.
Doce días después, Andrea fue acribillada: dispararon 62 veces contra el taxi en el que viajaba; doce de esos disparos terminaron en su cuerpo.
El homicidio de Andrea y del taxista que la trasladaba, es investigado desde abril de este año por el fiscal Pío Vidalón Cabanillas de la Fiscalía Penal de La Victoria. Antes, las diligencias estaban a cargo de la fiscal provincial Claudia Montero Soto, quien fue trasladada a Piura.
Este diario intentó conversar formalmente con Vidalón; sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.
Fuentes de Fiscalía dijeron a Perú21 que a un año del asesinato, el Ministerio Público aún tiene dificultades para revisar uno de los dos iPhones de Andrea, aquel celular personal donde hay aún mucha información a la cual aún no se ha podido acceder.
“Se han avanzado diligencias como toma de declaraciones de los policías que intervinieron el día del atentado contra Andrea Vidal, las pericias balísticas, etc. Están a la espera de un informe de la Policía que debieron entregar hace 20 días y todavía no entregan al despacho”, señaló la fuente a este diario.
Añadió que Fiscalía envió un reclamo a Inspectoría de la Policía porque debieron entregar el informe hace ya casi un mes, y que esperan tener novedades en un plazo máximo de dos semanas.
Otra investigación se sigue en la Fiscalía Especializada de Trata de Personas, donde la fiscal provincial Evelyn Taboada es quien lidera las pesquisas sobre la posible existencia de una red de prostitución en el Legislativo.
Ya este diario había revelado que, en este caso, el Ministerio Público tiene los recorridos que hizo Vidal Gómez a través de los taxis por aplicativo que llevan a hoteles y edificios donde operan los alojamientos de modalidad Airbnb. Estos se localizaban en San Isidro, Lince y La Victoria.
Incluso tiene videos de cámaras de seguridad que muestran a Vidal y a Isabel Cajo, su compañera del Parlamento, ingresando a los hospedajes, de acuerdo a las mismas fuentes. Pero al cierre de este informe, tampoco se obtuvieron actualizaciones de la investigación.
Por su parte, la División de Homicidios de la Policía Nacional tampoco ha dado respuesta sobre por qué no hay novedades en las pesquisas iniciadas a raíz del crimen contra Andrea.
Parece como si todos quisieran olvidarla. Incluso su exjefe Marlon Ninahuanca, quien no respondió a nuestras llamadas ni mensajes.
Tampoco Luis Felipe Luna Morales, quien antes de emitirse este informe mandó una carta notarial pidiendo que no se le mencione a él ni a su entorno en esta historia.
Por su entorno, se refiere, por supuesto, a su esposa Lía, quien como todos, al escuchar el nombre Andrea Vidal, guarda silencio y huye.
peru21.pe
Andrea Vidal: La historia de la agresión que la vincula con los Luna
A un año del asesinato de la joven abogada, aún no se conoce el móvil del ataque en su contra. Perú21 revisó los vínculos que tuvo en vida y descubrió nuevos personajes que serán presentados en la siguiente historia.Una tierna bebé intenta reconocerse frente al espejo y sonríe cuando mira a su padre. Es Andrea Vidal Gómez, quien aparece en un video publicado por su familia en Facebook el año pasado.
En solo tres días se cumplirá un año desde que murió acribillada por dos sicarios que dispararon 62 veces contra el taxi en el que viajaba. Fueron seis los balazos que acabaron con su vida.
Le dispararon en el mismo barrio donde Enrique, su padre, la crió junto a su esposa Pilar, la estricta pero protectora madre de Andrea. Solo a tres cuadras de su casa.
Las fotografías y videos revisados por Perú21 dejan ver a una familia sencilla de clase media que buscaba lo mejor para su primera hija, quien creció muy rápido.
Según SUNEDU, se matriculó en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega en abril del 2013, donde estudió Derecho. Fue ahí donde empezó a transformar su vida.
Este diario conversó con dos personas que estudiaron con ella en esa época. Contaron que cuando Andrea empezó a juntarse con chicas populares de su facultad, cambió para siempre.
Dijeron que dejó de asistir a muchas clases, pero igual lograba pasar los cursos.
Los compañeros de Andrea atribuían esa “suerte” a que esas chicas guapas de la facultad eran hijas de altos funcionarios de la universidad.
Al poco tiempo de graduarse, en mayo del 2018, Andrea ingresó a la empresa A2 Constructores.
Fue su primer trabajo formal. Era la nueva asistente legal de una compañía que tenía días de haber sido fundada, porque A2 Constructores nació el 10 de mayo del 2017.
El jefe de Andrea era Marlon Ninahuanca Pariona, quien en el 2018 tenía 29 años de edad y, según sus propias palabras, trabajaba directamente con Andrea.
Marlon Ninahuanca no es un desconocido para esta serie periodística. En los anteriores capítulos demostramos que es un hombre cercano a la familia Luna, dueños del partido Podemos Perú, cuyo líder José Luna Gálvez anunció su candidatura presidencial hace pocas semanas.
Ninahuanca, el exjefe de Andrea Vidal, es hoy militante de Podemos Perú, pero su relación con los Luna se remonta por lo menos a hace 7 años, cuando Ninahuanca se asoció con Luis Felipe Luna Morales, el hijo del congresista y candidato presidencial.
Es por esas fechas cuando una joven y guapa mujer aparece en esta historia. Ella, según un parte policial hasta hoy desconocido, agredió a Andrea Vidal en una noche de copas al sur de Lima.
Esa joven y guapa mujer es hoy la esposa de Luis Felipe Luna Morales y no quiere hablar con Perú21. Mucho menos de Andrea Vidal.
ANDREA Y NINAHUANCA.
Andrea Vidal empezó a trabajar en la empresa de Marlon Ninahuanca en mayo del 2018. Ella acababa de graduarse y él había dejado inconclusa su carrera de arquitectura.Llama la atención que durante el primer año trabajando en la empresa de Ninahuanca, Andrea viajó fuera del país durante 50 días.
En el mes que fue contratada, mayo del 2018, estuvo 15 días en el extranjero, según su registro migratorio. Eran viajes largos: 17 días en agosto de ese mismo año o 18 días en mayo de 2019 a México.
Estos datos son relevantes porque se sospecha que Andrea nunca trabajó realmente en la empresa de Ninahuanca. Esta información la dio una exgerente de la empresa, quien además dijo, a través de su abogado, que Andrea fue enamorada de Ninahuanca.
El dueño de la constructora ha dicho, en una carta notarial, que Andrea sí trabajó en su empresa y mandó esta foto como prueba. En ella se ve a la exgerente junto a Andrea Vidal. Sobre la supuesta relación sentimental, no dijo nada.
EL RASTRO DE UNA DENUNCIA.
Cierto o no, lo concreto es que, mientras Andrea Vidal era asistente legal de la empresa de Ninahuanca, su jefe firmó un contrato con una familia que vivía en San Miguel para construir un proyecto inmobiliario en el terreno donde la familia vivía.De alguna extraña forma que la justicia aún investiga, Ninahuanca terminó quedándose con el terreno y, por esa razón, la familia lo denunció por falsificación de documentos y estafa agravada.
Pero no lo acusaron solo a él. También denunciaron a su socio e íntimo amigo Luis Felipe Luna Morales, el hijo del candidato presidencial. Esto porque el 3 de enero de 2020 Marlon Ninahuanca le vendió a Luis Felipe Luna la casa de San Miguel por 105 mil soles.
A ese círculo de negocios y amistad se sumó una atractiva mujer a la que Luis Felipe ya seguía en redes sociales desde fines del 2019. Su nombre es Leonor Nicole Armes Tovar, pero prefiere que la llamen simplemente Lía.
Hoy, Lía tiene 26 años y, tal como se muestra en redes, es una joven que conoce el mundo. Así lo confirman sus registros migratorios y las decenas de imágenes donde aparece rodeada de lujos.
Sin embargo, su vida no siempre fue de excesos. Lía, al igual que Andrea, creció en medio de una familia humilde y trabajadora en el barrio de Breña. Quienes la conocieron en su adolescencia la califican como una “chica aspiracional”.
Los años siguientes demostraron que ella y su vida cambiaron radicalmente. Lía se volvió casi otra persona. De un momento a otro su vida se llenó de viajes por el mundo, bolsos costosos, carros y ropa de lujo que, según una fuente, aquella joven de Breña no podría costear.
Para el 2019 Lía ya conocía a Luis Felipe Luna Morales. Según registros migratorios, ambos salieron del Perú el 29 de diciembre de ese año y regresaron el 2 de enero del 2020.
Tan solo al día siguiente, el 3 de enero, Marlon Ninahuanca le vendió a Luis Felipe Luna Morales la casa de la familia de San Miguel.
Las fechas, contratos y viajes indican que la vida les sonreía a los cuatro personajes de esta historia.
Lía y Luna construían, día a día, su alianza personal. Mientras Ninahuanca y Andrea pasaban mucho tiempo juntos. De hecho, salieron del país el 29 de enero del 2020 y regresaron cinco días después, el domingo 2 de febrero.
Veintiún días después, en una discoteca de moda al sur de Lima, en una madrugada de baile y alcohol, Lía y Andrea protagonizaron una violenta escena, hasta hoy desconocida.
UNA AGRESIÓN VINCULANTE.
El ataque ocurrió a la altura del kilómetro 44 de la antigua Panamericana Sur, dentro de la entonces discoteca de moda Be de Punta Hermosa.El local era un lugar que Lía conocía muy bien; en un video publicado en mayo del 2018 se la ve bailando y disfrutando de una noche más de verano y juerga.
La madrugada de la agresión el ambiente era idéntico. Las luces de colores apuntaban a jóvenes ebrios y los últimos rezagos de música aún se filtraban a la calle por la puerta.
Ya casi por amanecer, según el parte policial, el ataque contra Andrea ocurrió.
Eran las 5 de la madrugada del 23 de febrero del 2020 cuando Andrea Vidal salió por esa puerta junto al dueño de la discoteca y buscó a gritos a un patrullero de serenazgo. Decía que una mujer la había golpeado en la cabeza con una botella de vidrio.
Una patrulla intervino a las 6:30 am; Andrea estaba histérica y acusó de agresión a Leonor Armes Tovar —mejor conocida como Lía—, quien aún estaba adentro de la discoteca.
La declaración de Andrea ante la policía asegura que todo se desencadenó tras un incidente menor que escaló hasta el golpe que la dejó aturdida y pidiendo apoyo.
“Solicita la presente intervención una persona quien se identificó como ‘Román’, el que refirió ser administrador de la mencionada discoteca, quien en este acto se encontraba acompañado de una fémina Andrea Jazmín Vidal Gómez. Él refiere que al interior de su discoteca, la fémina había sido agredida físicamente con un objeto contundente (botella) y que la causante estaría en el interior de la discoteca, retenida por personal de seguridad”, dice el parte policial revisado por este diario.
La policía entró a la discoteca y verificó que, efectivamente, Lía se encontraba retenida por los VIPs de Be Punta Hermosa. Al ser consultada nuevamente, Andrea señaló a Lía.
Andrea pedía que la detengan, aseguró a Perú21 la policía. Fueron llevadas ambas a la comisaría, hasta pasado el mediodía.
La policía también dijo que las dos mujeres habían bebido y que, cuando los efectivos le preguntaron a Lía la razón por la que golpeó a Andrea, ella solo guardó silencio. No habló durante todo el interrogatorio.
UN VÍNCULO EXTRAÑO.
¿Por qué Lía atacó a Andrea con una botella? Ninguna de las personas que este diario contactó tiene una explicación clara.Sin embargo, documentos y registros en redes sociales muestran que ambas, por un tiempo, llevaron estilos de vida muy parecidos.
Lía intensificó sus viajes sobre todo a Estados Unidos y se paseaba por lugares lujosos. Andrea, por su parte, también viajaba; aquí la vemos en una fotografía junto a una amiga en Inglaterra.
A las dos mujeres las unía la estrecha amistad entre Luis Felipe Luna Morales y Marlon Ninahuanca. Ambos, a diferencia de ellas, nunca tuvieron una riña; por el contrario, siguieron haciendo negocios y enfrentando denuncias juntos.
Como la denuncia por violación presentada contra los dos el 21 de mayo del 2020. La denuncia fue archivada y los negocios continuaron.
En marzo del 2021, Luis Felipe Luna Morales le vendió la casa de San Miguel a Ninahuanca. Lo hizo por 170 mil soles. El sospechoso hecho es investigado por la Fiscalía, luego que la familia denunciara a ambos.
Para esa fecha Andrea ya no trabajaba con Ninahuanca y todo indica que se alejó de los dos. Sin embargo, Lía se quedó muy cerca.
En 2022 Lía se comprometió con Luna Norales, de quien quedó embarazada. Se mudaron juntos a esta casa de Pueblo Libre, vivienda que en su momento fue incautada por la justicia, pero que ahora los Luna pueden usar.
Por su parte, en octubre del 2023 Andrea ingresó a trabajar al Congreso de la República. Mientras tanto, Lía hacía vida familiar y seguía viajando: el 8 de julio del 2024 salió del país rumbo a Estados Unidos.
Diez días después, el 18 de julio, Andrea Vidal, quien era entonces trabajadora del Congreso, también viajó a Estados Unidos.
Por una coincidencia de la vida, Andrea y Lía regresaron al Perú el mismo día: el 21 de julio del 2024. Fue una última coincidencia, porque en los siguientes días el destino de ambas mujeres se separó.
El 28 de noviembre del 2024, Lía y Luis Felipe Luna Morales se casaron en la Municipalidad de Pueblo Libre; así lo demuestra el edicto matrimonial al que accedió este diario.
Doce días después, Andrea fue acribillada: dispararon 62 veces contra el taxi en el que viajaba; doce de esos disparos terminaron en su cuerpo.
UN CASO OLVIDADO.
A un año del asesinato no se ha encontrado a ningún culpable material de su muerte. Esto pese a que existen al menos tres investigaciones fiscales ligadas al crimen contra Andrea, además de las pesquisas que lleva a cabo aún la policía.El homicidio de Andrea y del taxista que la trasladaba, es investigado desde abril de este año por el fiscal Pío Vidalón Cabanillas de la Fiscalía Penal de La Victoria. Antes, las diligencias estaban a cargo de la fiscal provincial Claudia Montero Soto, quien fue trasladada a Piura.
Este diario intentó conversar formalmente con Vidalón; sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.
Fuentes de Fiscalía dijeron a Perú21 que a un año del asesinato, el Ministerio Público aún tiene dificultades para revisar uno de los dos iPhones de Andrea, aquel celular personal donde hay aún mucha información a la cual aún no se ha podido acceder.
“Se han avanzado diligencias como toma de declaraciones de los policías que intervinieron el día del atentado contra Andrea Vidal, las pericias balísticas, etc. Están a la espera de un informe de la Policía que debieron entregar hace 20 días y todavía no entregan al despacho”, señaló la fuente a este diario.
Añadió que Fiscalía envió un reclamo a Inspectoría de la Policía porque debieron entregar el informe hace ya casi un mes, y que esperan tener novedades en un plazo máximo de dos semanas.
Otra investigación se sigue en la Fiscalía Especializada de Trata de Personas, donde la fiscal provincial Evelyn Taboada es quien lidera las pesquisas sobre la posible existencia de una red de prostitución en el Legislativo.
Ya este diario había revelado que, en este caso, el Ministerio Público tiene los recorridos que hizo Vidal Gómez a través de los taxis por aplicativo que llevan a hoteles y edificios donde operan los alojamientos de modalidad Airbnb. Estos se localizaban en San Isidro, Lince y La Victoria.
Incluso tiene videos de cámaras de seguridad que muestran a Vidal y a Isabel Cajo, su compañera del Parlamento, ingresando a los hospedajes, de acuerdo a las mismas fuentes. Pero al cierre de este informe, tampoco se obtuvieron actualizaciones de la investigación.
Por su parte, la División de Homicidios de la Policía Nacional tampoco ha dado respuesta sobre por qué no hay novedades en las pesquisas iniciadas a raíz del crimen contra Andrea.
Parece como si todos quisieran olvidarla. Incluso su exjefe Marlon Ninahuanca, quien no respondió a nuestras llamadas ni mensajes.
Tampoco Luis Felipe Luna Morales, quien antes de emitirse este informe mandó una carta notarial pidiendo que no se le mencione a él ni a su entorno en esta historia.
Por su entorno, se refiere, por supuesto, a su esposa Lía, quien como todos, al escuchar el nombre Andrea Vidal, guarda silencio y huye.
VIDEO | Andrea Vidal: La historia de la agresión que la vincula con los Luna
A un año del asesinato de la joven abogada, aún no se conoce el móvil del ataque en su contra. Perú21 revisó los vínculos que tuvo en vida y descubrió nuevos personajes que serán presentados en la siguiente historia.

