Yanbal anunció el cierre de su planta de joyería en el Perú para concentrar la producción en Colombia. Un negocio que representa el 20% de las ventas de la corporación. Los costos elevados de producir en el Perú pudieron ser una razón más para el cierre de la planta. ¿Qué viene para Yanbal y las otras empresas de belleza?
La compañía , que tiene como 'core business' a la venta directa, cuenta con 150 mil consultoras en el Perú. Este año , a raíz de la pandemia, acelera su salto a digital de la mano de las consultoras. Luego de la cuarentena, han tomado la decisión de cerrar la planta de joyería de Lima.
Las empresas peruanas no son ajenas a los efectos de la pandemia desatada por el coronavirus. Esta vez le tocó a Yanbal International (antes Unique en el Perú). La gigante de la belleza, golpeada por la crisis sanitaria, tomó la determinación de cerrar su planta de joyería en el país. La fabricación de estos productos, a partir de ahora, se concentrará en Colombia.
Janine Belmont, presidenta ejecutiva de la compañía y líder de la segunda generación de la corporación, fue quien informó a sus trabajadores - a través de un comunicado- el cierre definitivo de la planta ubicada en Los Olivos y “que iniciarían la etapa de comunicación y negociación a fin de generar el menor impacto a los colaboradores”.
En el documento interno. la ejecutiva comentó que la crisis agudizada por la pandemia causó un duro golpe para la compañía, que pese a los esfuerzos realizados no pudo dar revés, en particular por los cambios estructurales que se han suscitado en relación a los nuevos hábitos de consumo, ahora alejados de la joyería. “Se espera que estos cambios se consoliden y perduren, por lo que la compañía se ve en la obligación de adaptar su estructura en consecuencia”, puntualizó.
Efectivamente, hace poco más de un mes, Belmont contaba a Día1 lo complicada que era esta crisis para la compañía. En aquel momento afirmaba que había sido muy duro de administrar y que se encontraban en un momento de mirar las nuevas proyecciones y cuestionarse todo. “Te cuestionas gastos, inversiones, proyectos y redefines la compañía, a dónde quieres ir y, ahora, la visión es absolutamente distinta”, sostuvo en aquella oportunidad.
No era difícil de esperar entonces que se cuestionaran costos operativos y de producción.
Janine Belmont, presidenta ejecutiva de Yanbal International, anunció ayer a sus trabajadores el cierre definitivo de la planta de joyería en Lima. Los cambios del consumidor, baja demanda y los efectos estructurales de la pandemia causaron esta decisión.
Para Ángel Acevedo, presidente del gremio de Cosmética e Higiene Personal (Copecoh), de la CCL, en coyunturas difíciles se tienen que medir gastos de operación y de producción. Cuenta que grandes marcas globales han optado por mirar esa ecuación, ante lo cual han decidido fabricar sus productos en otras latitudes.
“Ya hay otro jugador en el negocio, que opera en el Perú, que ya no produce acá, lo hace en China. (...) En el negocio de la joyería o bijouterie lo más importante es el diseño, la fabricación se puede hacer en distintos lugares, el negocio está en la comercialización”, sostiene Acevedo.
En esa línea, comenta que si fabricar en el Perú es más caro, las empresas van a hacerlo en países donde obtengan mejores costos para producir. “Esto va a seguir pasando en la industria cosmética [más aún en estas circunstancias] si es que no se mejoran las condiciones de fabricación”, refiere.
EL PESO DEL NEGOCIO DE JOYERÍA PARA YANBAL
En el Perú, la línea de bijouterie o joyería fue relanzada por todo lo alto en el 2018, cuando la compañía pasaba a llamarse Yanbal también en el país. En aquel entonces, desde la compañía contaron a este Diario que el negocio de joyería representaba el 20% de las ventas totales de la corporación.
Además, en ese momento, el negocio había ganado el 40% de participación de mercado de bijouterie, según la empresa. En los últimos años, contaban, habían logrado crecer tres puntos de participación y proyectaban crecer a ese ritmo.
Una situación muy distinta a la actual, en el que a través del comunicado, Belmont señala que el cierre de la planta responde a un “un desbalance entre la demanda y la capacidad productiva de la joyería, desembocando en resultados negativos”, resultado de los cambios del consumidor originados por la pandemia.
El negocio de joyería o bijouterie contaba con el 40% de participación del mercado en el 2018, comentaron aquel año desde la compañía a Día1.
Para esta línea de Yanbal, unos par de años atrás, con dos plantas de elaboración artesanal de piedras para joyería en Perú y Colombia, además de centros de investigación en Estados Unidos, no parecían escatimarse recursos. Claro, eran tiempos en los que no se preveía una crisis sanitaria que afectara a todo el globo.
No cabe duda que este negocio resultaba bastante rentable para Yanbal y justificaba la producción local.
Al respecto, Acevedo, presidente de Copecoh, cuenta que algunas empresas de belleza y cosmética, además de Yanbal (Unique), como Belcorp y Avon tuvieron también un crecimiento importante por esta categoría. Pero hay algo que no debían perder de vista, anota: la joyería (bijouterie) no es el corazón del negocio.
“Alguna vez una de ellas tuvo mucho porcentaje de su facturación concentrado en joyería, cuando no debía pesar más del 10%. Que pesara más era riesgoso, ya que los desconcentra y hace perder el foco del negocio, que son los cosméticos”, explica.
MERCADO Y CAMBIOS DE ESTRATEGIA
De acuerdo a cifras que Euromonitor compartió con Día1, el sector de la belleza y cuidado personal generó ventas por S/8725, 5 millones hasta el año pasado en el Perú. Un mercado que en el 2019 era liderado por Yanbal (antes Unique) con 11,9% de participación, seguido de Corporación Belcorp con 9, 7%. Y un poco más abajo, con 7,6%, se ubicaba Procter & Gamble.
¿Cambiará esta lista ante los embates del COVID-19? De acuerdo a Acevedo, las empresas que más han sufrido por la pandemia han sido aquellas mucho más ligadas a la venta directa como Belcorp o Unique. Precisamente, ambas están desarrollando estrategias de innovación y desarrollo pensando más en higiene y hasta desinfección, cuenta.
Los productos de cuidado personal como shampoo o acondicionador han sido los que más han crecido durante la pandemia. Mientras que maquillaje y fragancias los que más sufrieron. Compañías de cosmética transitan en una trasnformación de negocio que se dirige a producir más productos de higiene para atender a las nuevas demandas del consumidor.
“Belcorp y Yanbal (Unique), que son empresas más ligadas al mundo de la belleza, ya habían empezado a desarrollar más productos ligados a higiene y cuidado personal, pero representaban alrededor del 10% del negocio. En estas circunstancias se requiere que sea más”, apunta el presidente gremial. Ahora, agrega, es cuando tienen que centrarse en fortalecer la producción y las categorías de estos rubros, así como desarrollar nuevos productos.
Para Rolando Arellano, gerente general de la consultora Arellano, el giro que han dado hacia higiene y cuidado personal, en realidad, era una tendencia que venía dándose desde antes del coronavirus, dado que sus clientes buscaban cada vez más una oferta más ligada a lo saludable y natural.
“A raíz de la pandemia, por motivos de salubridad la demanda en productos de higiene se incrementó bastante, mientras que la de cosmética no debe haber sufrido la misma suerte. Por lo que es razonable aprovechar la capacidad instalada y la cercanía entre belleza e higiene para acelerar su oferta en productos de este tipo”, comenta Arellano.
En este primer semestre, el sector de cosmética y belleza ha sufrido una contracción del 50%. Las proyecciones para el segundo semestre son de rebote, sobre todo por el cuarto trimestre.
En efecto, Acevedo confirma que las categorías de cosmética fueron las más afectadas. En particular, maquillaje, fragancias y tratamientos (corportal y de rostro). Aquellas ligadas a cuidado personal como shampoos, acondicionadores no perdieron dinamismo.
Ahora, pasada la cuarentena, Arellano considera que la demanda en productos de higiene se mantendrá más elevada a lo que era previo a la pandemia. En tanto, la demanda por productos de cosmética volverá a crecer a medida que las oportunidades de socialización se incrementen.
Otro punto que trae a consideración Acevedo es que , debido al impacto en la venta directa y a la aceleración del e-commerce, la eterna pelea entre venta ‘retail’ y venta directa ha quedado de lado, dado que el consumidor puede comprar online desde cualquiera de ellas. En el caso de venta directa, de forma online a través de las consultoras como hace Yanbal ( por medio de la plataforma Yanbal digital), o a través de la empresa de forma directa, como hace Natura.
Aunque aún tiene que afinar las proyecciones, el gremio de cosmética y belleza calcula que en el primer semestre de este año, las ventas del sector se contrajeron en un 50%. No obstante, se muestra optimista de que haya un efecto rebote, que permita que con las ventas del cuarto trimestre, el más importante para el rubro, se puedan obtener ventas que permitan remontar la dura caída.
DATOS:
- La compañía fundada en 1967 por Fernando Belmont, a partir de 1984 empiezan a fabricar sus propios cosméticos.
- En 1979 abrieron su primera planta de joyería en el Perú. Le seguiría otra planta de bijouterie en Facatativá, Colombia, en 1989.
- La compañía empezó su camino a la diversificación en 1990. Muchos de ellos se convirtieron en los símbolos de la Corporación y se siguen produciendo hasta hoy: fragancias, maquillaje, bijouterie, cuidado del rostro y cuidado del cuerpo.
elcomercio.pe
La compañía , que tiene como 'core business' a la venta directa, cuenta con 150 mil consultoras en el Perú. Este año , a raíz de la pandemia, acelera su salto a digital de la mano de las consultoras. Luego de la cuarentena, han tomado la decisión de cerrar la planta de joyería de Lima.
Las empresas peruanas no son ajenas a los efectos de la pandemia desatada por el coronavirus. Esta vez le tocó a Yanbal International (antes Unique en el Perú). La gigante de la belleza, golpeada por la crisis sanitaria, tomó la determinación de cerrar su planta de joyería en el país. La fabricación de estos productos, a partir de ahora, se concentrará en Colombia.
Janine Belmont, presidenta ejecutiva de la compañía y líder de la segunda generación de la corporación, fue quien informó a sus trabajadores - a través de un comunicado- el cierre definitivo de la planta ubicada en Los Olivos y “que iniciarían la etapa de comunicación y negociación a fin de generar el menor impacto a los colaboradores”.
En el documento interno. la ejecutiva comentó que la crisis agudizada por la pandemia causó un duro golpe para la compañía, que pese a los esfuerzos realizados no pudo dar revés, en particular por los cambios estructurales que se han suscitado en relación a los nuevos hábitos de consumo, ahora alejados de la joyería. “Se espera que estos cambios se consoliden y perduren, por lo que la compañía se ve en la obligación de adaptar su estructura en consecuencia”, puntualizó.
Efectivamente, hace poco más de un mes, Belmont contaba a Día1 lo complicada que era esta crisis para la compañía. En aquel momento afirmaba que había sido muy duro de administrar y que se encontraban en un momento de mirar las nuevas proyecciones y cuestionarse todo. “Te cuestionas gastos, inversiones, proyectos y redefines la compañía, a dónde quieres ir y, ahora, la visión es absolutamente distinta”, sostuvo en aquella oportunidad.
No era difícil de esperar entonces que se cuestionaran costos operativos y de producción.
Janine Belmont, presidenta ejecutiva de Yanbal International, anunció ayer a sus trabajadores el cierre definitivo de la planta de joyería en Lima. Los cambios del consumidor, baja demanda y los efectos estructurales de la pandemia causaron esta decisión.
Para Ángel Acevedo, presidente del gremio de Cosmética e Higiene Personal (Copecoh), de la CCL, en coyunturas difíciles se tienen que medir gastos de operación y de producción. Cuenta que grandes marcas globales han optado por mirar esa ecuación, ante lo cual han decidido fabricar sus productos en otras latitudes.
“Ya hay otro jugador en el negocio, que opera en el Perú, que ya no produce acá, lo hace en China. (...) En el negocio de la joyería o bijouterie lo más importante es el diseño, la fabricación se puede hacer en distintos lugares, el negocio está en la comercialización”, sostiene Acevedo.
En esa línea, comenta que si fabricar en el Perú es más caro, las empresas van a hacerlo en países donde obtengan mejores costos para producir. “Esto va a seguir pasando en la industria cosmética [más aún en estas circunstancias] si es que no se mejoran las condiciones de fabricación”, refiere.
EL PESO DEL NEGOCIO DE JOYERÍA PARA YANBAL
En el Perú, la línea de bijouterie o joyería fue relanzada por todo lo alto en el 2018, cuando la compañía pasaba a llamarse Yanbal también en el país. En aquel entonces, desde la compañía contaron a este Diario que el negocio de joyería representaba el 20% de las ventas totales de la corporación.
Además, en ese momento, el negocio había ganado el 40% de participación de mercado de bijouterie, según la empresa. En los últimos años, contaban, habían logrado crecer tres puntos de participación y proyectaban crecer a ese ritmo.
Una situación muy distinta a la actual, en el que a través del comunicado, Belmont señala que el cierre de la planta responde a un “un desbalance entre la demanda y la capacidad productiva de la joyería, desembocando en resultados negativos”, resultado de los cambios del consumidor originados por la pandemia.
El negocio de joyería o bijouterie contaba con el 40% de participación del mercado en el 2018, comentaron aquel año desde la compañía a Día1.
Para esta línea de Yanbal, unos par de años atrás, con dos plantas de elaboración artesanal de piedras para joyería en Perú y Colombia, además de centros de investigación en Estados Unidos, no parecían escatimarse recursos. Claro, eran tiempos en los que no se preveía una crisis sanitaria que afectara a todo el globo.
No cabe duda que este negocio resultaba bastante rentable para Yanbal y justificaba la producción local.
Al respecto, Acevedo, presidente de Copecoh, cuenta que algunas empresas de belleza y cosmética, además de Yanbal (Unique), como Belcorp y Avon tuvieron también un crecimiento importante por esta categoría. Pero hay algo que no debían perder de vista, anota: la joyería (bijouterie) no es el corazón del negocio.
“Alguna vez una de ellas tuvo mucho porcentaje de su facturación concentrado en joyería, cuando no debía pesar más del 10%. Que pesara más era riesgoso, ya que los desconcentra y hace perder el foco del negocio, que son los cosméticos”, explica.
MERCADO Y CAMBIOS DE ESTRATEGIA
De acuerdo a cifras que Euromonitor compartió con Día1, el sector de la belleza y cuidado personal generó ventas por S/8725, 5 millones hasta el año pasado en el Perú. Un mercado que en el 2019 era liderado por Yanbal (antes Unique) con 11,9% de participación, seguido de Corporación Belcorp con 9, 7%. Y un poco más abajo, con 7,6%, se ubicaba Procter & Gamble.
¿Cambiará esta lista ante los embates del COVID-19? De acuerdo a Acevedo, las empresas que más han sufrido por la pandemia han sido aquellas mucho más ligadas a la venta directa como Belcorp o Unique. Precisamente, ambas están desarrollando estrategias de innovación y desarrollo pensando más en higiene y hasta desinfección, cuenta.
Los productos de cuidado personal como shampoo o acondicionador han sido los que más han crecido durante la pandemia. Mientras que maquillaje y fragancias los que más sufrieron. Compañías de cosmética transitan en una trasnformación de negocio que se dirige a producir más productos de higiene para atender a las nuevas demandas del consumidor.
“Belcorp y Yanbal (Unique), que son empresas más ligadas al mundo de la belleza, ya habían empezado a desarrollar más productos ligados a higiene y cuidado personal, pero representaban alrededor del 10% del negocio. En estas circunstancias se requiere que sea más”, apunta el presidente gremial. Ahora, agrega, es cuando tienen que centrarse en fortalecer la producción y las categorías de estos rubros, así como desarrollar nuevos productos.
Para Rolando Arellano, gerente general de la consultora Arellano, el giro que han dado hacia higiene y cuidado personal, en realidad, era una tendencia que venía dándose desde antes del coronavirus, dado que sus clientes buscaban cada vez más una oferta más ligada a lo saludable y natural.
“A raíz de la pandemia, por motivos de salubridad la demanda en productos de higiene se incrementó bastante, mientras que la de cosmética no debe haber sufrido la misma suerte. Por lo que es razonable aprovechar la capacidad instalada y la cercanía entre belleza e higiene para acelerar su oferta en productos de este tipo”, comenta Arellano.
En este primer semestre, el sector de cosmética y belleza ha sufrido una contracción del 50%. Las proyecciones para el segundo semestre son de rebote, sobre todo por el cuarto trimestre.
En efecto, Acevedo confirma que las categorías de cosmética fueron las más afectadas. En particular, maquillaje, fragancias y tratamientos (corportal y de rostro). Aquellas ligadas a cuidado personal como shampoos, acondicionadores no perdieron dinamismo.
Ahora, pasada la cuarentena, Arellano considera que la demanda en productos de higiene se mantendrá más elevada a lo que era previo a la pandemia. En tanto, la demanda por productos de cosmética volverá a crecer a medida que las oportunidades de socialización se incrementen.
Otro punto que trae a consideración Acevedo es que , debido al impacto en la venta directa y a la aceleración del e-commerce, la eterna pelea entre venta ‘retail’ y venta directa ha quedado de lado, dado que el consumidor puede comprar online desde cualquiera de ellas. En el caso de venta directa, de forma online a través de las consultoras como hace Yanbal ( por medio de la plataforma Yanbal digital), o a través de la empresa de forma directa, como hace Natura.
Aunque aún tiene que afinar las proyecciones, el gremio de cosmética y belleza calcula que en el primer semestre de este año, las ventas del sector se contrajeron en un 50%. No obstante, se muestra optimista de que haya un efecto rebote, que permita que con las ventas del cuarto trimestre, el más importante para el rubro, se puedan obtener ventas que permitan remontar la dura caída.
DATOS:
- La compañía fundada en 1967 por Fernando Belmont, a partir de 1984 empiezan a fabricar sus propios cosméticos.
- En 1979 abrieron su primera planta de joyería en el Perú. Le seguiría otra planta de bijouterie en Facatativá, Colombia, en 1989.
- La compañía empezó su camino a la diversificación en 1990. Muchos de ellos se convirtieron en los símbolos de la Corporación y se siguen produciendo hasta hoy: fragancias, maquillaje, bijouterie, cuidado del rostro y cuidado del cuerpo.
Yanbal: ¿Por qué cerró su planta de joyería en el Perú? Errores, aciertos y lo que se viene para el rubro de cosméticos
Yanbal anunció el cierre de su planta de joyería en el Perú para concentrar la producción en Colombia. Un negocio que representa el 20% de las ventas de la corporación. Los costos elevados de producir en el Perú pudieron ser una razón más para el cierre de la planta. ¿Qué viene para Yanbal y las...