Los misterios que rodean a María Parado de Bellido, contados por sus descendientes

Fonzie

Miembro de bronce
Posteador destacado
1.750
1.110
495
Perú
5 May 2020
La historiadora Natalia Sobrevilla y su padre Luis son descendientes directos de María Parado Jayo de Bellido. Somos conversó con ellos sobre la prócer de la Independencia –y el misterio que la rodea– a 200 años de su muerte.


Natalia Sobrevilla Perea es especialista en el proceso de Independencia de América Latina. Este año publicó Repúblicas Latinoamericanas en construcción. Luis Sobrevilla, su padre, fue médico endocrinólogo, y tiene un libro de memorias que se puede encontrar en Amazon con el nombre Mis Cuatro Vidas. (Foto: Elías Alfageme)

Natalia Sobrevilla Perea es especialista en el proceso de Independencia de América Latina. Este año publicó "Repúblicas Latinoamericanas en construcción". Luis Sobrevilla, su padre, fue médico endocrinólogo, y tiene un libro de memorias que se puede encontrar en Amazon con el nombre "Mis Cuatro Vidas".


Una vetusta hoja de papel recibe la luz del día una mañana de fines de abril, en una sala de San Isidro. En ella puede leerse, de puño y letra de Luis Sobrevilla Alcázar, el esquema genealógico de su familia, descrito con precisión en el testamento de su padre, David Sobrevilla Pacheco. Evidencia claramente cómo él, un médico endocrinólogo jubilado en la actualidad, es descendiente de una de las más importantes próceres de la Independencia del Perú: María Parado Jayo de Bellido. Así también la hija de este, la reconocida historiadora Natalia Sobrevilla.


El encuentro con ambos coincide con la conmemoración de los 200 años de la muerte de María, fusilada por el ejército realista el 1 de mayo de 1822. Eso, según la tradición, al menos. De ahí que la conversación resulte esencial para determinar qué es lo que realmente se sabe de aquella ayacuchana ilustre del que todo peruano escucha hablar, por primera vez, en la primaria.

Esta es la imagen más conocida de su fusilamiento, por Consuelo Cisneros, 1929. No hubo registro ‘oficial’, sino testimonios orales que ayudaron a armar un rompecabezas aún por descifrar.

Esta es la imagen más conocida de su fusilamiento, por Consuelo Cisneros, 1929. No hubo registro ‘oficial’, sino testimonios orales que ayudaron a armar un rompecabezas aún por descifrar.


Seis generaciones separan a la investigadora radicada en Londres, de María. Cinco, de don Luis. Él explica: Mi padre siempre nos contó que descendíamos de ella. Como no quería que la historia se perdiera, lo puso en su testamento. Yo luego elaboré ese esquema a manera de resumen. Mi abuela, María Olimpia Pacheco, fue bisnieta de María”.

Natalia acota: “Todo lo que se conoce sobre María, de hecho, proviene de la tradición oral. Hay pocos registros de su existencia, pero nada sobre su martirio. Nosotros sabemos que somos parientes porque el relato ha sobrevivido de generación en generación, pero también porque hubo un hecho concreto en los festejos por el centenario de la Independencia en 1921. La abuela de mi papá, a quien acaba de citar, fue invitada de honor, como descendiente directa de María. Las hermanas mayores de mi papá, mis tías, ya habían nacido para entonces y llegaron a escuchar que este evento ocurrió, por lo que tenemos ese registro oral directo”.

“Se sabe que provenía de una familia acomodada, pues su padre era un comerciante del Alto Perú. Que tenía propiedades, pero no más”
Natalia Sobrevilla Historiadora
El lugar común sobre María Parado Jayo de Bellido, el que aprendimos todos en el colegio, es que ella apoyó a las huestes patriotas en contra de los remanentes de la corona, los cuales se rehusaban a abandonar el país tras el 28 de julio de 1821. Habría, pues, dictado cartas a su esposo e hijos, quienes militaban en favor de la emancipación, advirtiéndoles sobre los movimientos de los españoles. Una de estas habría sido interceptada, por lo que se le fusiló en un acto público.

“Hace 100 años que mis colegas están buscando registros de ese proceso, y no hay. Se sabe que se le fusila, solo por testimonios de la época. Tampoco hay registros por parte de las autoridades realistas. No sabemos si hablaba español y quechua o solo quechua. Lo más probable es que no supiera escribir. Lo que hay concretamente son documentos que dan cuenta de que existió, dónde vivió, con quién se casó, quiénes fueron sus papás. Se sabe que ella provenía de una familia acomodada, pues su padre era un comerciante del Alto Perú. Que tenía propiedades (la tradición dice que los españoles quemaron su casa); es decir, que era una persona de medios. Pero no más”, señala Natalia.

¿Cómo llega entonces a convertirse en heroína de la patria? Eso es precisamente lo que ha estudiado Sobrevilla. “Ella comienza a ocupar un espacio en el imaginario nacional a mediados del siglo XIX, a través de crónicas periodísticas que recogen los testimonios de quienes la conocieron o atestiguaron el fusilamiento. Ricardo Palma, luego sería uno de los primeros en incluirla en una lista de “héroes novedosos”, donde da cuenta de personajes extraídos de los sectores populares durante el proceso independentista. Después, en Tacna, Carolina Jaime de Freyre, quizá la literata más importante de la región en el último cuarto del siglo XIX, crea una obra de teatro sobre su vida. Ojo, crea, se inventa casi todo, pero la pieza levanta la imagen de María. Para el centenario de la Independencia, donde fue invitada la abuela de mi padre, ya esta termina de consolidarse. Más aún durante el sesquicentenario, con Velasco, aunque ahí se refuerza su naturaleza indígena”, detalla.

Natalia no se ha especializado en la biografía de María, pero sí ha leído mucho y escrito respecto de ella. Se ha contactado con colegas y ha viajado varias veces a Ayacucho para intentar reconstruir lo poco que se pueda de su lejana pariente. “Probablemente vuelva en julio a visitar el pueblo donde nació. Mucho está ocurriendo ahora por los 200 años de su muerte. Es motivo de orgullo para la familia. Esto es para nosotros una muy buena historia familiar”, culmina. Su padre Luis, custodio de tan ilustre herencia, asiente. //


Polémica por el nombre
En la fotografía se muestra un fragmento del testamento de David Sobrevilla Pacheco, padre de Luis y abuelo de Natalia. Allí consigna el árbol genealógico familiar. “Hoy la polémica es sobre si debe decirse María Parado de Bellido (su nombre de casada) o María Parado Jayo. lo cierto es que su nombre legal es María Parado Jayo de Bellido”.

Polémica por el nombre




 

BrotherFelino

Miembro de oro
7.690
6.623
724
La Molina
9 Sep 2021
Buena info. Al parecer no se encuentran fuentes confiables mas que testimonios orales de su época de como fue su muerte. Según la tradición, ella fue fusilada por el general español Carratalá, por enviar cartas a los patriotas de las montoneras de la sierra donde les avisaba de los movimientos de los españoles. Su carta fue interceptada y fue descubierta por su apellido. La torturaron para que revelara quienes eran los patriotas pero ella no traicionó a los patriotas. Finalmente fue fusilada. Tenía cerca de 60 años.

:cafe:
 
Última edición:
Arriba