Jack Randal
Miembro maestro
Chambeo en RRHH, para una empresa que brinda servicios de tercerización a marcas grandes, es decir, a diario se entrevistan cientos y cientos de personas. Hoy en la mañana llega un pata para un puesto de asistente de marketing. Al principio se veía normal, incluso se portó más extrovertido que la mayoría que vienen con todos los nervios encima. Y por si lo preguntan, sí, tenía todo en orden: bachiller, un curso y hasta experiencia en linkedin donde una flaca (aunque puede ser perfil falso) le dio una recomendación positiva. Cuando empiezo la entrevista le pregunto cosas básicas: a qué se dedica, cómo define su trayectoria laboral. En eso el pata me empieza a hablar de toooda su vida, contándome que ruteaba por todo el perú, que había terminado con su enamorada porque no le respondía los mensajes, ósea temas nada que ver e incoherentes. Y yo creo que fui muy condescendiente que en vez de decirle que ya se fuera le pedí que me dijera cual era su mayor meta profesional. El pata todo suelto de huesos me dice: "Quiero contagiarme de VIH para ir a las discotecas a enfermar a otros varones" .-. ptmr allí sí me paltee y le dije que me espere, luego llamé al vigilante y lo sacó. Antes ya me había topado con gente malhumorada, mentirosos, fantoches, narcisistas pero primera vez que alguien se pasa de esos límites. A la firme, qué caca está la salud mental en el país.
Y la verdad dudo que el pata haya hecho eso sólo por chiste, porque según sus datos tenía ya 27 años. Eso lo puedo esperar de un chiquillo que lo obligaron a ir a una entrevista, pero de alguien que ya es bachiller y de esa edad, no.
Y la verdad dudo que el pata haya hecho eso sólo por chiste, porque según sus datos tenía ya 27 años. Eso lo puedo esperar de un chiquillo que lo obligaron a ir a una entrevista, pero de alguien que ya es bachiller y de esa edad, no.
