Pekín ha comenzado a racionar el consumo de electricidad para contener los precios y reducir las emisiones, que es uno de los grandes objetivos del gobierno chino. La segunda economía del mundo se encuentra en un proceso reformador cuyo objetivo es alcanzar una economía sostenible y más igualitaria (common prosperity). Parece que esta vez Pekín va en serio.
Por ahora, estas medidas afectarán a la industria del 'gigante asiático' (después pueden llegar hasta los hogares). El problema es que si China pisa el freno de su 'fábrica', el resto del mundo sufrirá las consecuencias, algo que podría comenzar a verse en las próximas semanas, a medida que las empresas europeas, americanas... vean agravada la escasez de insumos con los que trabajan. A su vez, esta escasez y aumento de costes puede trasladarse a una inflación que ya supera de forma holgada el 2% en casi todos los países desarrollados.
Cierres de fábricas en China
Desde fundiciones de aluminio (afectando al precio de los metales), hasta productores de textiles y plantas de procesamiento de soja, se están viendo obligadas a frenar su actividad o, en algunos casos, a cerrar por completo.
La mitad de las regiones de China no cumplieron con los objetivos de consumo de energía establecidos por Pekín y ahora están bajo presión para frenar el uso de energía. Entre las más afectados se encuentran Jiangsu, Zhejiang y Guangdong, un trío de potencias industriales que representan casi un tercio de la economía de China. Esta es la parte que se ve desde China.
Desde Occidente el miedo es que estos parones en la producción terminen afectando a los bienes finales que tanto gustan a los consumidores del mundo desarrollado. Apple y Tesla ya están temblando. Varios de sus proveedores en China ya han anunciado que suspenderán la producción en algunas fábricas durante varios días, lo que pone en riesgo el buen funcionamiento de las cadenas de suministro justo en la temporada alta de los productos electrónicos, advierten desde la agencia Reuters.
Esta crisis se produce en momentos en que la escasez de suministros de carbón en China y el endurecimiento de los estándares de emisiones han provocado una contracción en la industria pesada en varias regiones, lastrando la tasa de crecimiento económico del país, según explican desde la agencia Bloomberg.
Sin chips para móviles y coches
Unimicron Technology, proveedor de Apple, aseguró este domingo por la noche que tres de sus subsidiarias en China se han visto obligadas a detener la producción desde el 26 de septiembre hasta la medianoche del 30 de septiembre para "cumplir con la política de limitación de electricidad de los gobiernos locales".
Eson Precision, una filial de Hon Hai Precision Industry de Taiwán, ha revelado también en un comunicado la suspensión de la producción desde el domingo hasta el viernes en las instalaciones de la ciudad china de Kunshan.
Concraft, un proveedor de componentes de altavoces para el iPhone de Apple y que posee varias fábricas en la ciudad de Suzhou, también ha comunicado que suspende la producción durante cinco días. La firma ha intentado mandar un mensaje de tranquilidad asegurando que utilizará sus inventarios para satisfacer la demanda.
No obstante, otros fabricantes de chips han asegurado que siguen operando con normalidad y que no han recibido, hasta la fecha, ningún aviso para reducir su actividad o cerrar.
"La fábrica Hejian de UMC en Suzhou funciona actualmente a una capacidad máxima, generando más de 80.000 obleas para chips por mes", según ha declarado la firma taiwanesa, cuyos clientes incluyen a Qualcomm, según informan desde la agencia Reuters.
Dos fuentes relacionadas con estas medidas han revelado a Reuters que las instalaciones en Kunshan del fabricante contratado Foxconn han experimentado un impacto "muy pequeño" en la producción por el momento. Foxconn ha tenido que "ajustar" una pequeña parte de su capacidad, que incluye la fabricación de ordenadores portátiles que no son de Apple, según ha revelado una de las personas.
Por ahora, estas medidas afectarán a la industria del 'gigante asiático' (después pueden llegar hasta los hogares). El problema es que si China pisa el freno de su 'fábrica', el resto del mundo sufrirá las consecuencias, algo que podría comenzar a verse en las próximas semanas, a medida que las empresas europeas, americanas... vean agravada la escasez de insumos con los que trabajan. A su vez, esta escasez y aumento de costes puede trasladarse a una inflación que ya supera de forma holgada el 2% en casi todos los países desarrollados.
Cierres de fábricas en China
Desde fundiciones de aluminio (afectando al precio de los metales), hasta productores de textiles y plantas de procesamiento de soja, se están viendo obligadas a frenar su actividad o, en algunos casos, a cerrar por completo.
La mitad de las regiones de China no cumplieron con los objetivos de consumo de energía establecidos por Pekín y ahora están bajo presión para frenar el uso de energía. Entre las más afectados se encuentran Jiangsu, Zhejiang y Guangdong, un trío de potencias industriales que representan casi un tercio de la economía de China. Esta es la parte que se ve desde China.
Desde Occidente el miedo es que estos parones en la producción terminen afectando a los bienes finales que tanto gustan a los consumidores del mundo desarrollado. Apple y Tesla ya están temblando. Varios de sus proveedores en China ya han anunciado que suspenderán la producción en algunas fábricas durante varios días, lo que pone en riesgo el buen funcionamiento de las cadenas de suministro justo en la temporada alta de los productos electrónicos, advierten desde la agencia Reuters.
Esta crisis se produce en momentos en que la escasez de suministros de carbón en China y el endurecimiento de los estándares de emisiones han provocado una contracción en la industria pesada en varias regiones, lastrando la tasa de crecimiento económico del país, según explican desde la agencia Bloomberg.
Sin chips para móviles y coches
Unimicron Technology, proveedor de Apple, aseguró este domingo por la noche que tres de sus subsidiarias en China se han visto obligadas a detener la producción desde el 26 de septiembre hasta la medianoche del 30 de septiembre para "cumplir con la política de limitación de electricidad de los gobiernos locales".
Eson Precision, una filial de Hon Hai Precision Industry de Taiwán, ha revelado también en un comunicado la suspensión de la producción desde el domingo hasta el viernes en las instalaciones de la ciudad china de Kunshan.
Concraft, un proveedor de componentes de altavoces para el iPhone de Apple y que posee varias fábricas en la ciudad de Suzhou, también ha comunicado que suspende la producción durante cinco días. La firma ha intentado mandar un mensaje de tranquilidad asegurando que utilizará sus inventarios para satisfacer la demanda.
No obstante, otros fabricantes de chips han asegurado que siguen operando con normalidad y que no han recibido, hasta la fecha, ningún aviso para reducir su actividad o cerrar.
"La fábrica Hejian de UMC en Suzhou funciona actualmente a una capacidad máxima, generando más de 80.000 obleas para chips por mes", según ha declarado la firma taiwanesa, cuyos clientes incluyen a Qualcomm, según informan desde la agencia Reuters.
Dos fuentes relacionadas con estas medidas han revelado a Reuters que las instalaciones en Kunshan del fabricante contratado Foxconn han experimentado un impacto "muy pequeño" en la producción por el momento. Foxconn ha tenido que "ajustar" una pequeña parte de su capacidad, que incluye la fabricación de ordenadores portátiles que no son de Apple, según ha revelado una de las personas.
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